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martes, 22 de noviembre de 2011

¡Adelante, muchachos!




El mundo y el futuro son de los jóvenes porque los viejos han fracasado en la vida, en la administración y en la historia. Como cantó Gardel, en sus manos, “el mundo siempre fue y será una porquería”.

Un ligero repaso a la historia nacional lo comprueba con creces. La política, en manos de viejos, no ha dejado más que sangre, miseria y marginalidad. Viejos perversos impulsaron el ciclo conocido como la Violencia, que desató un mar de sangre en el que perecieron más inocentes que culpables. Desde Bogotá se atizaba la hoguera infernal de partidismos insensatos y hasta la Iglesia, atrozmente politizada en cabeza de un peligroso fanático como monseñor Builes, echaba leña al fuego desde una gélida aldehuela antioqueña. Matar liberales dizque no era pecado. Más que esto, el hecho debió parecer algo así como lo que ahora se conoce como “limpieza social”. Los viejos dejaron perder el Canal de Panamá y mientras esto sucedía un versificador le cantaba a una perra en diminutivo. Poema jocoso por valiosa tajada de país.

El chiste que se le atribuye al vejete zumbón debió ser cierto: “Recibí un país y devolví dos”.

Viejos lambones nos entregaron atados de pies y manos a los gringos, iniciando un proceso de enajenación que muchos años después, en vez de aminorarse, parece acentuarse. Viejos, en fin, como en sainete barato, fingieron cambiar las cosas para que, al estilo de Lampedusa, todo siguiera igual. Como siempre.

Este fue y sigue siendo el modus operandi de los viejos. Y mientras estos continúan haciendo de las suyas y trabajando para su medro y clientela personal, el país, adormilado y complaciente, elude fenómenos de modernidad y parece anclado en alguna remota y cenagosa orilla del siglo XIX. El conservadurismo anacrónico y ahistórico, el antiabortismo feroz, el desconocimiento e irrespeto por la diferencia, el apoyo a políticas fascistas y dictatoriales lo evidencian de manera preocupante.

Los viejos fracasaron, repito. Pero no solo en Colombia sino en todo el mundo.Y, ante este fracaso, a los jóvenes no les ha quedado más alternativa que rebelarse para tratar de tomar las riendas de su enredado y sombrío futuro.

El movimiento de indignación que sacude el mundo y que apenas está llegando a Colombia, es la respuesta de los jóvenes. Se cansaron de aguantar y reaccionaron. Las protestas y las marchas contra una reforma educativa que los afecta, son apenas el principio de un inconformismo generacional que, sin duda, removerá algunos cementerios de momias.

Como viejo joven, práctico y realista que soy, adhiero a los sueños, esperanzas y luchas de los muchachos.

Broche

El cerebrito de Facho Santos explotó con un corto circuito.

Santos y Angelino

Quienes hemos apoyado a Santos desde que demostró que no iba a seguir los desastrosos derroteros del antecesor, ahora, cumplido ya el primer año de gobierno, empezamos a notar signos intranquilizadores. Uno de ellos es su habladera sobre todo y por todo. A veces opina sobre verdaderas tonterías. Eso le resta seriedad.

El asunto Angelino es también algo bastante molesto. Santos se equivocó al elegirlo como su fórmula vicepresidencial, tal vez deseando congraciarse con la clase obrera y meterle populismo a su campaña. Por inculto e indiscreto, a este curioso y pintoresco bocón habría que ponerle silenciador, pues siempre está alborotando avisperos por todas partes y diciendo públicamente lo que bien podría tratar en privado. Engallado, se ha atrevido incluso a disentir del presidente, aduciendo que nadie lo callará. Y lo que es peor aún por su descaro manifiesto, ha hablado de su votación, que, en realidad, fue la de Santos, no la suya, ya que después del paso por la administración del Valle salió bastante mal parado, como lo atestiguan algunos columnistas de la región.

Ahora, tal vez por sacarse de encima al importuno, Santos está intrigando por hacerlo nombrar en la OIT. Pero el avivato, que quiere pan y pedazo y más debajo del brazo, salió a decir que no por eso dejará la vicepresidencia. O sea que seguirá ahí hasta que San Juan agache el dedo.

Estas intemperancias resultan muy inconvenientes, ponen en entredicho la seriedad y la autoridad de Santos y comprueban, ya en un plano graciosamente folclórico, que en materias relevantes no deben juntarse cachacos y arrancayucas o consumidores de caviar y chunchurria.

Pero lo más desatinado de Santos fue la idea del hotel en el Parque Tayrona, en buena hora reversada. De no haber sido así esto hubiera arrasado tarde o temprano con las reservas medioambientales y desterrado a los aborígenes, con quienes tanta amistad simula. Era una barbaridad absoluta con unos beneficiarios previsibles, entre los cuales no eran descartables los ricachos de Santa Marta involucrados en lo del AIS. Después,  posiblemente, irrumpiría también Bessudo, experto comediante interpretando el libreto de “Hoteles-medio ambiente, basurero feliz”.

Santos debe saber que, de ninguna manera, deberá revivir las faenas del octenio purulento. A propósito, ¿estará vigilando que la lluvia heredada de contratos mineros no siga depredando la naturaleza y arruinando el futuro de la nación?

Broche

Ciertos viudos del régimen anterior insisten en que hay que agradecerle lo del TLC. ¿Será por las magníficas autopistas que dejó?  Las horribles trochas de Andrés Uriel son una deshonra para cualquier gobierno. Y, obvio, sin vías apropiadas los únicos beneficiados del tratado serán los gringos.

domingo, 6 de noviembre de 2011

El triunfo de Petro

Por Hernando García Mejía

El triunfo de Gustavo Petro en Bogotá constituyó el gran suceso en las pasadas elecciones de alcaldes y gobernadores. Ello era hasta cierto punto previsible debido al desgaste de Peñalosa y a la poca audiencia de los demás contendores, pese a su juventud, pulcritud, empuje y preparación. Serio, tesonero, con un discurso fino y coherente, el antiguo guerrillero demostró durante su breve campaña que tiene madera de líder y que si ejecuta un buen papel en la alcaldía abrirá las puertas para una  casi segura candidatura presidencial, aglutinando sectores inconformes y grupos de la izquierda democrática. El país está madurando electoralmente para eventos de tal naturaleza. Y es bueno que así sea, pues la politiquería de los podridos cacicazgos tradicionales ya hizo suficientes estragos.

En su primer discurso de ganador el nuevo alcalde dijo cosas muy interesantes y hasta inusuales. Habló incluso de amor, de humildad, de inclusión, de los niños de la primera edad y de la necesidad de cuidarlos y nutrirlos para mejorar las generaciones futuras. Ahí dio en el clavo. El problema de la marginalidad social y del hambre está acabando con nuestros niños y dañando el futuro del país con gente débil, triste y resentida. Es obvio que cuidar bien la infancia posibilita mejores ciudadanos.

La merecida victoria del joven y aguerrido caudillo popular acabó definitivamente con el proyecto político-administrativo de Peñalosa, quien se quemó una vez más. La tontería y la carencia de astucia y olfato políticos del ex alcalde dan grima. Solo a él se le ocurre mostrarse tanto con un personaje tan desacreditado como Álvaro Uribe, que hunde y pudre todo lo que toca. Además, los bogotanos saben que el tipo no quiere a la ciudad ni a su gente. Y exhibirse con él, en una especie de pantallera reviviscencia de don Quijote y Sancho, resultó muy dañino. Además, ¿qué ofrecía Peñalosa?  ¿Más bolardos y losas reventadas?

Con la quema de Peñalosa continúa el hundimiento de Uribe. Ya solamente los ingenuos le conceden capacidad influyente o decisoria. Pasó su cuarto de hora. ¡Menos mal!

Otros derrotados fueron el fastidioso e impotable José Obdulio Gaviria y su compinche J.J. Rendón –tal para cual– quienes estuvieron en Medellín con el combo de Luis Pérez, también borrado del escenario electoral a pesar de su cauda popular de las comunas. 

Personalmente, creo que Medellín y Antioquia ganaron con Aníbal Gaviria y Sergio Fajardo, que ya demostraron experiencia y convencieron con su seriedad y honradez, virtudes fundamentales sobre todo para navegar en el mar de corrupción en que está transformada la administración pública.

Broche

El prestigio no se compra ni improvisa.


jueves, 13 de octubre de 2011

Dos gravísimas denuncias




Por Hernando García Mejía


El miércoles 28 de septiembre, en el noticiero Caracol de la noche, hubo dos denuncias gravísimas pero archisabidas, pues demuestran cómo la burocracia estatal se dedica en buena parte a pasar el tiempo y a cobrar un salario no ganado.

La primera la hizo Sandra Morelli, Contralora General de la Nación, quien dijo, palabras más, palabras menos, que en el despacho a su cargo nadie hacía nada ni obedecía nada, o sea que debido a semejante anormalidad habría que suponer que la entidad sobra, pese a la responsabilidad y al deseo que tiene la dama de hacer las cosas bien.

La segunda provino, nada más y nada menos, que del ministro Germán Vargas Lleras. Hablando de los próximos comicios, recordó que el panorama era complejo ya que la percepción de un enorme trasteo de votos en diferentes regiones del país amenazaba con poner en peligro la seguridad, pulcritud y legalidad eleccionarias. Decepcionado con la justicia anotó, para rematar, que no obstante dichas evidencias no había en ninguna parte un solo proceso judicial al respecto.

Tales denuncias han debido alarmar a más de un ciudadano decente que aspira a que el país sea gobernado por los mejores, sueño que nuestra tradición chanchullera ridiculiza de antemano, dicho sea de paso. Detrás de tales movimientos de trashumancia electoral figuran, obviamente, los caciques políticos regionales y los grupos al margen de la ley, que siguen alimentándose y pagándose favores entre sí. Las cárceles están llenas de unos y de otros y las denuncias abundan. La maquinaria del vasto proceso corruptor no se detiene. No hay remedio en un país en donde los pícaros se multiplican como conejos.

Sin duda, los organismos de control electoral están haciendo lo suyo y se esforzarán por desactivar las redes tramposas, pero, aun así, no hay que descartar que algunos de los elegidos sean producto de sucias manipulaciones. En el Congreso habrá siempre nuevos personajillos indeseados legislando en causa propia y de sus tenebrosos amigotes.

Por eso,  cuando hace poco Juan Manuel Galán, un muchacho inteligente y promisorio, me recordó en Medellín que era congresista, yo le recordé, a mi vez, que estaba muy mal acompañado. Para empezar, por ahí andan el PIN, Corzo y más de un paraco camuflado.

Nadie duda que Santos está muy bien intencionado y tiene ministros brillantes y eficaces. Pero poner las cosas en orden después de los estragos del octenio purulento será tarea de titanes.

Broches

1. Satanizar siempre de alianzas con las Farc las marchas y desplazamientos campesinos es una maligna estupidez, herencia del uribismo. 2. Estoy estrenando blog. Visítenme en: amaneceryatardecer.blogspot.com


domingo, 2 de octubre de 2011

Pandemia histórica

Por Hernando García Mejía 

El 12 de enero de 1824, hace 187 años, Simón Bolívar, preocupado por la corrupción que asolaba las esmirriadas arcas del país, dictó y firmó un decreto para castigarla en cabeza de sus perpetradores y usufructuarios. Lo reproduzco no solo como curiosidad documental sino como prueba incontrovertible de que esta mísera republiqueta del Corazón de Jesús y de pillos de todos los colores, pelambres y poderes ha sido saqueada desde sus mismísimos orígenes. Aquí va, gracias al gentil envío de un amigo de la Red, que en medio de tanta basura, pornografía y denuncias inútiles arrastra, de tarde en tarde, perlas interesantes y bienvenidas:

“Teniendo Presente:

1°–Que una de las principales causas de los desastres en que se ha visto envuelta la República, ha sido la escandalosa dilapidación de sus fondos, por algunos funcionarios;

2°–Que el único medio de extirpar radicalmente este desorden es dictar medidas fuertes y extraordinarias, he venido en decretar, y

Decreto:

Artículo 1°–Todo funcionario público, a quien se le convenciere en juicio sumario de haber malversado o tomado para sí de los fondos públicos de diez pesos arriba, queda sujeto a la pena capital.

Artículo 2°–Los jueces a quienes, según la ley, compete este juicio, que en su caso no procedieren conforme a este decreto, serán condenados a la misma pena.

Artículo 3°–Todo individuo puede acusar a los funcionarios públicos del delito que indica el Artículo 1°.

Artículo 4°–Se fijará este decreto en todas las oficinas de la República, y se tomará razón de él en todos los despachos que se libraren a los funcionarios que de cualquier modo intervengan en el manejo de los fondos públicos.

Imprímase, publíquese y circúlese.

Dado en el Palacio Dictatorial de Lima, a 12 de enero de 1824.

SIMÓN BOLIVAR”

El Libertador mencionó la cifra de “diez pesos arriba”, que en esa época debió ser mucho dinero, pero como el negocio ha venido evolucionando y engordando constantemente hasta sumas inimaginables y estratosféricas, ahora se habla de billones (con b larga: valga la aclaración para eludir confusiones empobrecedoras). ¿Qué hubiera dicho Bolívar de los Moreno y los Nule, por ejemplo?  De seguro, después de la primera ejecución habría decretado la resurrección simbólica para repetirles la dosis.

Lo curioso es que el tema se ha prestado para que politiqueros de todo tipo y, naturalmente, de copioso y ensortijado rabo de paja, anuncien campañas “depuradoras”. ¿Recuerdan a Uribe convocando a linchar a los corruptos?  De ser obedecido se habría quedado sin seguidores.

Broche

¿Por qué el Congreso es una porquería? ¡Por tipos como Corzo! 

jueves, 29 de septiembre de 2011

Escobar, Uribe, “Bolillo”

Por Hernando García Mejía

En algún homenaje a Uribe alguien afirmó: “Ningún presidente ha hecho tanto por Antioquia como Uribe Vélez. Ninguno ha llevado en el alma a Antioquia como el ilustre ex mandatario”. Estos viudos del poder no dejan de suspirar por las gloriolas fenecidas ni paran de alabar al protector omnímodo, que después de su octenio calamitoso dejó al país transformado en una llaga gigantesca y podrida de donde, al decir de Santos, brota pus por todas partes. La amnesia de estos aduladores profesionales no sana ni con los escándalos de las “chuzadas” del DAS, ni con los “falsos positivos”, ni con las sucias faenas reeleccionistas, ni con los líos de Estupefacientes, ni con los escándalos de las falsas reinserciones paracas, ni con los nombramientos de bandidos.

¿Un tipo como Noguera, ungido cerebro del DAS y condenado a 25 años de cárcel por la Corte Suprema de Justicia será un inocente y valioso ciudadano?  ¿Uribe lo nombró por su familia y su hoja de vida o porque alguna vez fue invitado a amanecer en la casa del “buen muchacho”? Si fue por lo último, imaginen, no más, lo que le costó a Colombia la dormidita.

También nombró a Uribito, de quien ya conocemos bien el récord de “proezas” agropecuarias. Si el primero era “un buen muchacho”, el segundo debió ser poco menos que un genio. Y vean en lo que pararon ambos. ¡Pobrecitos, tan  jóvenes y tan de malas!

En realidad –nombramientos aparte y retomando el tema– Uribe hizo mucho, pero no en beneficio sino en perjuicio de Antioquia. Entre sus grandes realizaciones estuvieron las Convivir, que tantos muertos inocentes causaron y que finalmente fueron el huevo maldito del narcoparamilitarismo, que se extendió rápidamente por el país bañándolo de sangre de norte a sur y de oriente a occidente. ¡Vaya realización!

Ciertamente, el ex  presidente lleva en el alma a Antioquia, pero no a la Antioquia noble y ejemplar sino a la Antioquia de los arrieros vulgares, de los paisas groseros que insultan y sacan machete por todo. Durante sus casi inacabables ocho años de mandato estuvo siempre peleando y creando problemas tanto nacional como internacionalmente y por sus groserías y bochinches muchísima gente en el país se hizo a la idea de que aquí todos somos como él.

Y eso es falso. En su gran mayoría, nuestra gente es decente, respetuosa y educada. No todos somos Pablo Escobar,  matando y narcotraficando, ni Uribe, amenazando con darle en la cara al marica, ni el “Bolillo”, zurrando tipas al amanecer. ¡No, señores! La generalización ofende.

Broche

Uribe presenta excusas, como por cumplir, ¿pero quién revive los muertos de sus recomendados?
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